PARTIDO CUBANO DE RENOVACIÓN ORTODOXA

                 

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Lo blando de la dureza
Por
: Diosmel Rodríguez

                                                                   Miami, Mayo del 2003

La intención de instrumentar una adecuada política para presionar al actual gobierno cubano debe estar fundamentada por una verdadera estrategia de inteligencia, porque una aparente medida de fuerza pudiera convertirse en “lo blando de la dureza”. No puede ser el fruto de la reacción espontánea, ante un hecho determinado, así se ha venido maniobrando desde su comienzo, a partir del llamado triunfo revolucionario en Cuba, y es una de las razones por lo que el fenómeno lleva más de cuarenta años de duración.

Ya desde 1996 el programa del Partido Cubano de Renovación Ortodoxa contemplaba:   “Este programa es una manera de encontrar una apertura desde adentro que se pueda interrelacionar con una apertura desde afuera. La apertura externa solamente sería controlada y manipulada por el gobierno según su conveniencia, y sería tan dañina o más que el propio aislamiento, el que también el gobierno ha utilizado a su forma y manera”.

Todo acto inteligente y razonado del gobierno americano sobre política referente a Cuba debe estar dirigido por una Comisión de Inteligencia del Departamento de Estado y centrar su análisis en puntos como:

1-. El concepto y los campamentos para refugiados.

2-. Suspensión parcial del embargo.

3-. ECOSOC, las ONG’s cubanas y la sociedad civil

4-. Las medidas populistas.

5-. Los acuerdos migratorios

     a) Refugiados políticos

     b) Chequeo médico

     c) Ley de ajuste cubano.

6-. Viajes a Cuba y las remesas familiares.

7-. El exilio, sus voceros y la representatividad.

8-. Las visitas de funcionarios norteamericanos a Cuba.

9-. La independencia y responsabilidad de los cubanos en la solución de su problemática   
     nacional.
 

1- El concepto de refugiados y sus campamentos.

El vocablo “refugiado” se ha venido redefiniendo conceptualmente, para llevarlo a una interpretación que perjudique menos a los culpables de su origen o a los responsabilizados en lidiar con ello. Así se divide en dos grandes grupos, políticos y económicos. ¿Quién puede asegurar que uno no es consecuencia de lo otro?  Si lo que origina un refugio económico, no es más que la consecuencia de una injusta voluntad política.

En el caso cubano, el tratamiento que las diferentes administraciones estadounidenses le han dado al fenómeno de la emigración cubana, en cierta medida un tratamiento justo, pero después de los acuerdos migratorios con el gobierno de Cuba en 1994 no califica con lo establecido por Naciones Unidas en los artículos 14 y 30 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, en cuanto a las personas que bajo una razón justificada huyen de su país de origen.

La ONU no reconoce desplazamiento en Cuba, ni otorga la condición de refugiados a los emigrantes cubanos que llegan a los Estados Unidos. Los datos que se reflejan en las diferentes tablas estadísticas de las instituciones responsabilizadas o relacionadas con el movimiento de refugiados a nivel mundial, con relación a Cuba son irrisorios, no reflejan en lo más mínimo su realidad. Más bien se refieren a los refugiados haitianos y caribeños en general que cuentan con un campamento auspiciado por la ONU, en Punta Maisí, en el extremo oriental de Cuba

Por tanto debe exigírsele a la ONU, que a través de su Alto Comisionado para refugiados se responsabilice con la emigración cubana. El gobierno norteamericano tampoco tiene el derecho legal de devolver a Cuba, las personas que salen de forma ilegal, sino  que a través de la ONU se establezcan los campamentos para refugiados cubanos.

2-. Suspensión parcial del embargo.

El tema muy bien manejado por el gobierno cubano y apoyado por los sentimientos izquierdistoides y anti-americanistas en el mundo, no cabe duda que entorpece la posibilidad de conseguir un mejor consenso contra la actitud y violación de los derechos humanos del señor Fidel Castro.

No hay razón que justifique tal actitud, pero debemos reconocerla y actuar en virtud de ella, por tanto favorece la idea de un levantamiento parcial del embargo. El gobierno americano tiene la capacidad de ofrecer un espacio de comercio y créditos para las personas y entidades existentes que demuestren ser independientes del gobierno, con la consiguiente intención de compra y venta de productos en ambas direcciones del sector privado.

La instrumentación de esta medida, más que una posibilidad real para llevarla a cabo, constituye una manera de desmitificar el embargo y responsabilizar al gobierno cubano con no permitir algo que para el resto del mundo es normal, de esta forma se le hace ser diferente y enemigo de su propio pueblo.

El peligro de falsas instituciones no sería el mayor peligro, ya que desde el mismo comienzo del embargo, entidades cubanas bajo la prerrogativa de la libertad de empresas operan en todas partes del mundo, fundamentalmente en los Estados Unidos. Hoy sería revertir esa realidad, fomentar el surgimiento del sector privado en Cuba, bajo el auspicio internacional.

3-. ECOSOC, las ONG’s cubanas y la sociedad civil

Una cosa que ha tenido presente el gobierno cubano desde siempre es hacerse presente en todas las instituciones internacionales, cumpliendo todos los procedimientos para lograrlo. Los recursos financieros y su condición de gobierno le facilitan su participación en los foros internacionales y hasta auspiciar los mismos, como el Foro Social Mundial de Porto Alegre y las movilizaciones contra el ALCA.

El gobierno cubano posee más de doscientas organizaciones no gubernamentales, todas ellas registradas en Naciones Unidas y con status consultivo, aprobado por ECOSOC, algo que se facilita por la permanencia de Cuba en dicho comité, actualmente está cubriendo un periodo de tres años hasta el 2005.

Una buena iniciativa en estos momentos sería potenciar las organizaciones de nuestra incipiente sociedad civil para que bajo el auspicio y apoyo de la delegación norteamericana alcancen el estatus de miembros de ECOSOC. De igual forma interponer una moción para que Cuba sea expulsada de dicho comité, o al menos sus organizaciones por violaciones reiterativas a los derechos humanos, procedimiento que sí realizó la delegación cubana hasta lograr que se le retirara a ASOPAZCO su status consultivo por tres años en ECOSOC y también se sacara a la representación estadounidense de la Comisión de Derechos Humanos.

Con estos antecedentes y la violación reiterada de los derechos humanos por parte del gobierno cubano,  es un buen momento para buscar sacar a Cuba de su condición de miembro permanente de la comisión de Derechos Humanos de la ONU. Esta iniciativa bien podría estar entre las medidas que el gobierno de Estados Unidos pudiera adoptar para presionar al régimen cubano.

4-. Las medidas populistas


Las medidas populistas pueden ser un arma de doble filo, pero hay que tenerlas en cuenta y muchas veces utilizarlas. Lo peligroso y poco inteligente es actuar contra ellas, es uno de los procedimientos elementales de los tiranos y dictadores de izquierda, que aunque el  truco es viejo, siguen engañado a los más ingenuos.

Hay elementos muy importantes a tener en cuenta en la comunidad cubana y que la crisis política y económica los acrecienta. La familia constituye una de las premisas y prioridades de nuestro pueblo, por tanto todo lo que la afecte o vaya contra ella es contraproducente, quien ejecute la medida se convierte de hecho, aunque sea de forma inconsciente, en su virtual enemigo.

Se necesita de un estudio de
sociología y un análisis profundo sobre psicología de masas, para entender nuestra realidad y los cambios e intereses generacionales de la población cubana actual, tanto de la Isla como la radicada en el exterior.

Por tanto quien lucha a favor de sus intereses se convierte en su aliado natural, cualquier acción que obligue al gobierno cubano a suprimir sus medidas coercitivas, como la entrada y salida del país, bajo su consentimiento sería aplaudida por la mayor parte de la población cubana, que depende en gran medida de la parte positiva de los viajes y las remesas familiares. Las medidas impopulares se hacen imposibles de implementar y ridiculiza a quien lo intenta, cuando se burlan de ellas.

5-. Los acuerdos migratorios.

Los  acuerdos migratorios adoptados en 1994 bajo la administración de Bill Clinton constituyeron el freno político a las inquietudes sociales de la época. El gobierno cubano se las arregló para imponer las condiciones que ellos en ese preciso momento necesitaban.

La llamada emigración ordenada y segura se convirtió en una válvula de escape, ya que es una falacia decir que todos los interesados en emigrar hacia Estados Unidos deben dirigirse a la Oficina de Intereses en la Habana y hacer su solicitud formal. Eso no procede así y sólo hace confundir a la opinión pública internacional.

La población regular cubana sólo puede acceder al sorteo de visas, una jugada política, ya que pone en compás de espera a todo el interesado en emigrar, que deposita todas sus inquietudes en esa posibilidad. El sorteo de visas es el mecanismo persuasivo para que la población no se vea compelida a la emigración ilegal o realizar actividades que le den la condición de perseguidos  políticos para poder emigrar.

La demora en la solución o desenlace de la crisis política, económica y social en Cuba sigue brindando como única alternativa huir del país, por tanto la concepción de pies secos y pies mojados para llegar a Estados Unidos sólo hace más riesgoso el viaje y viola las normas internacionales para refugiados. Por tanto los acuerdos migratorios deben revisarse teniendo en cuenta:

a) Refugiados políticos.

La concepción de refugiado político en el caso cubano se ha distorsionado, principalmente en cuanto a la interpretación de perseguido político para la obtención de visas norteamericanas. La cifra de seis mil visas al año bajo este concepto rebasa la capacidad y formación de líderes políticos, que ante esta gran oportunidad de emigrar y sometidos a cierta presión política y familiar optan por abandonar el país y con ello la lucha.

También una gran actividad corruptiva gira alrededor de todo esto y se falsean realidades y evidencias para conseguir salir del país, más la Oficina de Intereses se ve presionada a otorgar las cuotas de visas señaladas para cumplir con las exigencias de Cuba, en el cumplimiento de los Acuerdos Migratorios.

Por tanto debe revisarse y limitarse al mínimo el otorgamiento de visas para refugiados políticos, concederlas en caso extremadamente justificadas a las personas que estén en verdadero peligro de muerte, con expedición instantánea.  También se les otorgue visas bajo este concepto a los familiares de aquellos líderes políticos que decidan poner a sus familiares cercanos bajo mejor resguardo para poder dedicarse en toda capacidad a la lucha, sin temor a que sus familiares sean tomados como rehenes para presionarlos material y psicológicamente.

La condición de refugiados debe otorgarse, además de las especificadas anteriormente, a los que hayan cumplido un tiempo prudencial de prisión por acciones y actividades políticas.

b) Chequeo médico:

La realización de un chequeo médico en Cuba a las personas para poder emigrar hacia Estados Unidos es una forma de extorsión económica, pues en la mayoría de los casos es un acto rutinario y en definitiva las autoridades norteamericanas emprenden una acción legal ante las autoridades sanitarias y gubernamentales cubanas por violación de estas normas. Además bajo la Ley de Ajuste Cubano, todo nacional cubano después de pisar tierra americana tiene el derecho a un status legal y ser atendido y cubierto por las entidades de salud de Estados Unidos.

Por tanto es imprescindible eliminar el financiamiento de 400 dólares por persona para un chequeo médico que sólo beneficia al gobierno cubano, que por este concepto ha recaudado miles de dólares en los últimos años, expoliando a las familias cubanas radicadas en el exterior, principalmente en Estados Unidos.

c) Ley de Ajuste Cubano.

La controversial Ley de Ajuste Cubano, después de los acuerdos migratorios tiene muy poco impacto político, al menos a favor de nuestra causa. Su ajuste o modificación durante los acuerdos migratorios demuestra que puede volverse a modificar, no respondiendo necesariamente a los intereses del gobierno cubano, sino en virtud de los acuerdos y normas internacionales.

La Ley  de Ajuste Cubano se puede negociar con el gobierno de Cuba, comprometiendo a éste a cumplir con el derecho internacional y mundialmente reconocido por la Declaración Universal de Derechos Humanos -que tiene todo ciudadano- de entrar y salir libremente a su país de origen, sin previa autorización gubernamental.

6-. Viajes a Cuba y las remesas familiares.

Los viajes de cubanos a la Isla se vienen efectuando hace bastante tiempo, no solo a partir de que se permitieron por el gobierno americano, sino cuando emigró hacia Estados Unidos y otras partes del mundo una nueva generación de cubanos, que tenía un arraigo mayor con su familia y mejor identificación con sus problemas y realidades, pues habían sido parte ellos en un momento dado.

Esa misma generación de cubanos comenzó a establecer las remesas familiares, algo que potenció estas actividades, los viajes a Cuba y las remesas familiares,  de la comunidad cubana y que puede establecerse como su precedente, fueron los llamados “Viajes de la Comunidad”.

Cuando culminaron los “Viajes de la Comunidad” y sentado el precedente, se empezó a enviar dinero por distintas vías y a realizar los viajes por terceros países. Claro, que el gobierno cubano sabiendo que esto le proporcionaba varios beneficios, tomó carta en el asunto: Puso un sistema de visado para sus nacionales, así podía determinar quien si y quien no, viajaría a Cuba, entonces volvemos a una de las filosofías del totalitarismo, los intereses creados, y el gobierno se arroga el derecho de poner las condiciones.

El mecanismo fue estructurado y probado; cualquier restricción que se imponga por el gobierno americano para estas actividades, sólo sería volver a los procedimientos anteriores, obligando a muchos cubanos a violar las leyes americanas y con ellos ser más vulnerables al chantaje y sometimiento cuando llegan a su propio pueblo.

En cuanto al derecho que tienen los norteamericanos de viajar libremente, y a Cuba no debe ser la excepción, es algo que debe valorarse con profundidad y detenimiento, los argumentos expuestos hasta el momento no son lo suficiente convincente para impedirlos o posibilitarlos. Las restricciones a cualquier derecho nunca son saludables, pero analicemos el caso.

a)       La liberación de las restricciones de viajar a Cuba:

Los viajeros necesitarían de la aprobación de una visa por parte del gobierno cubano, que sería quien decide quien va o no a Cuba. La visa sería en calidad de turista, por lo que cualquier otra actividad sería contemplada como una violación de las normas de inmigración y la persona en cuestión podría ser encarcelada o deportada inmediatamente. Así que el argumento de que el turismo americano beneficiaría la relación pueblo a pueblo y el contacto directo con los opositores e integrantes de la incipiente sociedad civil es absurdo, prueba de ello ha sido el poco impacto que ha tenido a favor de los cambios democráticos en Cuba la apertura al turismo internacional.

b)       El actual status de restricciones de viajar a Cuba:

      El derecho, como intención de viajar a Cuba es una maniobra política, el gobierno cubano   
      cada año re
vela altísimas cifras de norteamericanos que viajan a la Isla y hasta ha diseñado
      una página web que indica como se puede viajar a Cuba, burlando las leyes     
      norteamericanas, para lo cual se han tomado medidas especiales como el no acuñado de
      pasaportes y la no emisión de documentos que puedan comprometer legalmente a los
      ciudadanos norteamericanos al regreso de su viaje.

7-.  El exilio cubano, sus voceros y la representatividad.

Siempre se habla del exilio cubano como una unidad monolítica de opinión y acción, como si tuviera una dirección postal específica. Sin embargo, si hay algo heterogéneo es nuestro exilio, con una amplia gama de opiniones y matices, que van desde los más conservadores y radicales hasta los más románticos demócratas y liberaloides.

El exilio cubano no tiene una estrategia común, ni siquiera una causa común, aunque el propósito sea el mismo, los intereses son distintos. Por esta razón no puede interpretarse la declaración pública de un grupo determinado, como la representación del exilio, ni siquiera contamos con un instrumento democrático, por más rudimentario que sea, para medir nuestras intenciones y voluntades ante una posible toma de decisión.

El exilio como parte de nuestro pueblo, con iguales derechos y prerrogativas, tiene que empezar a formar parte de nuestras estructuras políticas y sociales como nación, para que se pueda  insertar en el lugar que a cada cual le corresponda, inclusive formando parte del lugar que ya tienen los que se encuentran allá.

Hay una frase de José Martí, que debe convertirse en nuestra consigna diaria, “preocúpate por hacer”. No importa lo que hagan los demás, ni como lo hacen, cada cual que ponga su estrategia a prueba y en honor a nuestro Apóstol, preocupándose por hacer.

Los intereses, motivaciones y necesidades de la mayor parte de las personas que están en el exilio cubano, muy independiente por las razones que están aquí, están muy equidistantes de las emitidas por la radio diariamente, por lo que es imprescindible para nuestra comunidad, empezar un proceso de selección de oficiales electos para que nos representen, como hizo la comunidad colombiana hace un tiempo atrás.

8-. Las visitas de funcionarios norteamericanos a Cuba.

Las visitas de funcionarios norteamericanos a Cuba se han convertido en la manera política de desagraviarse unos a otros, lo  que en cierta medida con sus visitas reconocen y ligitimizan el régimen cubano. Unos pocos para justificar sus viajes se entrevistan con algunos opositores, siempre los mismos, pero no buscan ponerse en contacto con los verdaderos protagonistas de proyectos afines, como es el caso de los granjeros y sus representantes que nunca han concertado una entrevista con los agricultores independientes cubanos.

Las declaraciones de los funcionarios visitantes siempre son ambiguas y por lo general para lograr sus propósitos se muestran halagüeños y voceros de las llamadas conquistas revolucionarias, pero no han logrado con sus visitas enfrentar el verdadero problema reinante en Cuba, la falta de derechos y libertades. Por lo tanto el gobierno norteamericano debe exigirle resultados concretos de sus viajes, ya que en su solicitud se comprometen a una serie de gestiones y contactos que promoverían la democracia en Cuba.

9-. La independencia y responsabilidad de los cubanos en la solución de su problemática nacional.

Una vez más las perspectivas de que el gobierno norteamericano tomara las riendas de la solución del caso cubano se diluye. Muchos esperaban un pronunciamiento del presidente de Estados Unidos, George W. Bush, dictando una serie de medidas, aunque no resolvieran el problema, al menos mostraran su intención de hacerlo. Quien más provecho sacó de esta situación fue el gobierno cubano, que exacerbó los ánimos de la población contra un ataque inminente, a partir de las declaraciones que pronunciaría el presidente Bush, el pasado 20 de mayo,  como continuación de una guerra como la ocurrida en Iraq.

Sin embargo, la retórica del pronunciamiento ha desalentado a muchos, principalmente a los que esperan que el poder de la fuerza norteamericana los libre del mal que padecemos y que no pocos creen que es obligación del actual presidente, pues se atribuye al voto cubano su actual status en la Casa Blanca.

El gran dilema de los cubanos es cómo resolver su problema,  por un lado es su responsabilidad y por otro forma parte de los intereses y decisiones de los Estados Unidos. Lo lógico sería desentenderse de los americanos y tomar nuestras propias decisiones, aunque contravenga sus propios intereses, pero no contamos con la voluntad de tan gran desafío en nombre de la libertad que soñamos, la vida como exiliados se nos ha convertido en demasiado cómoda para someternos a tanto sacrificio. La realidad humana nos pone ante esta gran verdad y no podemos ignorarla, aunque se excluyen las individualidades, hay quienes por lo que creen llegan hasta el martirologio.

La euforia internacional por los excesos del gobierno cubano están pasando, surgen otros acontecimientos y prioridades en el mundo, una inercia  lo puede embargar todo y es nuestro deber buscar nuevas alternativas y continuar la lucha, ejerciendo de forma práctica nuestro derecho ciudadano, en pro de la libertad de nuestro país.