
|
|
|
En la década de los noventa, se pregonaba a bombo y platillos, que en Cuba se estaba produciendo una apertura económica, para ajustar su economía en virtud de los cambios que en el mundo se sucedían, producto de la desaparición de la Unión Soviética y del llamado campo socialista de Europa del Este, garantes de la economía centralizada que ellos propugnaban y de la cual Cuba se nutría. Algo que hasta los cubanos nos llegamos a creer, por desconocimiento de lo que realmente significa libertad económica.Es cierto que a medidos de 1994, se admitieron algunas actividades económicas, que venían restringidas casi desde el comienzo de la revolución, y que se fundamentaban en la iniciativa privada, por eso a ese movimiento socioeconómico se bautizó como los “cuentapropistas”. La falta de experiencia, la ausencia de una figura jurídica independiente que la regulara y de una estructura organizacional que la representara, dejó sin amparo legal a esta endeble estructura empresarial privada.No se tuvieron en cuenta entre otras cosas, las garantías legales, los proveedores de materias primas e insumos, incluyendo equipos y herramientas, que dejó a estos pequeños negocios dependientes del mercado negro, un tanto tolerado, pero si fui vigilado para ajustarle cuenta en el momento adecuado. Otra alternativa es comprar algunos productos en las tiendas en divisas, pero sus altos precios no es rentable durante la comercialización. Todo esto junto a las altas tasas impositivas han sido la causa principal del languidecimiento de esta aparente apertura económica.En el mes de febrero del 2007 tuve el privilegio de conseguir un periódico El Nuevo Herald, que se edita en Miami y leer un artículo del columnista Adolfo Rivero Caro, titulado “La libertad económica en el mundo”, y para mi sorpresa, Cuba ocupa el lugar 156, reservándose el último para Corea del Norte, el lugar 157, que fue el total de las naciones evaluadas.El artículo me dio una gran visión sobre este importante asunto que es la libertad económica, incluso los parámetros que se tienen en cuenta para esa prestigiosa publicación, Indice de la Libertad Económica realizada por Wall Street Journal y Heritage Foundation. Pero además me sirvió para evaluar nuestra propia realidad, incluso en la actualidad.Un análisis de los últimos meses del año 2006 y de los cinco primeros meses de lo que va de este 2007 se pode calificar uno de los períodos de mayor represión económica. Un contingente de inspectores invadió todo nuestro municipio, Songo-La Maya, donde se multaban a los productores por cualquier situación, incluyendo multas ridículas, por tener plantas de plátanos con hojas secas, arar con yuntas de bueyes que no sean de su propiedad o contratar fuerza de trabajo. También se han cerrado todos los puntos de venta de productos agropecuarios que procedían de la llamada agricultura urbana.Se sabe que esa pequeña tolerancia económica fue producto de la incapacidad del gobierno de brindarle al pueblo un servicio que ellos estaban responsabilizados a ofrecer, pero siempre advirtieron que esas medidas serías transitorias, por eso dejaron el sistema abierto a las irregularidades, para cerrarlas cuando las condiciones así se lo permitieran.En lo que va de año se ha implementado un plan para imponer severas multas hasta 1200 pesos a estas pequeñas empresas familiares desempeñan prácticamente una economía de subsistencia. El pasado 30 de mayo a Giovanni Lao Delís, un reparador de bisutería, le impusieron una multa por vender artículos como bolígrafos, palitos de tendederas y estropajos, que se consideran fuera del contenido de su licencia. Al negarse afirmar la multa fue notificado a la policía que lo mantuvo arrestado hasta el 1 de junio, que fue instruido de cargo por atentado.Ahora es muy fácil enjuiciar a un carpintero, un vendedor o elaborador de alimentos o cualquier cuentapropista por la razón de que no puede justificar con los documentos pertinentes la naturaleza de los insumos que este necesita para su producción, por lo que luego de la multa siempre terminan retirándole la licencia. Lo que demuestra que la verdadera razón es acabar con esa pequeña manifestación de propiedad privada, el gobierno le teme a la libertad económica, que los individuos alcancen prosperidad, porque la libertad económica conduce a la libertad política y no pueden permitir que este sector de la sociedad se les vaya de las manos.Los riesgos de apertura económica ellos no lo van correr, los que esperaban que con Raul la cosas iban a ser diferente aquí tienen el resultado, desde su supuesto mandato las cosas han empeorado, aquello de “es mejor frijoles que cañones” fue una burda retorica. Por eso quiero concluir con este análisis del periodista Rivero Caro:"No es casual que los países más libres estén entre los más ricos y los menos libres, entre los más pobres. Desde la publicación de La riqueza de las naciones, de Adam Smith, en 1776, la teoría económica ha subrayado que las instituciones básicas que protegen la libertad de los individuos para perseguir sus propios intereses económicos resultan en una mayor prosperidad para la sociedad en su conjunto. Infortunadamente, el apoyo popular a la libertad individual ha estado retrocediendo desde hace mucho tiempo bajo el ataque del colectivismo, ya sea democrático o dictatorial. En la economía, como en el deporte, la libre competencia inevitablemente produce ganadores y perdedores. Pero la libertad nos ha hecho tan prósperos que la sola idea de que haya perdedores nos ofende. Esta es la fuente última del igualitarismo". |
______________ |