PARTIDO CUBANO DE RENOVACIÓN ORTODOXA

                 

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Eduardo R. Chibás
Testamento Político

"Me he enterado por los periódicos de que existe una originalísima acusación de comunismo
contra mi formulada, sin duda gracias al humorismo de algún divertido agente de la policía judicial probablemente cansado de perseguir a los ladrones del Vedado.

Algunos amigos creen ver en esta acusación una consecuencia de mis campañas a favor del prestigio de las instituciones republicanas de Cuba (instituciones que distan mucho de ser comunistas), como me hubieran podido acusar de musulmán o pariente del sultán de Turquía y me escogió a mi como pudiera escoger al señor Brandon Juda, Embajador de los Estados Unidos.
  
Pero las consecuencias de dicha ridícula acusación son muy serias. Cierta distinguida señorita que me saludó al cruzarse conmigo, fue interrogada por un miembro de la policía nacional, después de haberme yo alejado, sobre si me conocía y si sabía si yo era comunista y si yo era cubano.

Sepan todos los agentes de su clase que no soy comunista, pero sí muy cubano, de padres cubanos, que mi padre luchó en la guerra hispanoamericana, que mi abuela es Luisa Agramonte, quien adquirió las telas y confeccionó la gloriosa bandera de la Invasión de Maceo, que su hermano murió peleando en la guerra del 68 por Cuba.. Todas esas cosas se hicieron por una Cuba libre y yo cubano, muy cubano, he luchado y lucharé a costa de todo por mantener puras las instituciones que ellos nos legaron.

Al patriotismo y a la vergüenza algunos les llaman locura u otras cosas raras. Yo sé qué clases de seres son esos y no me importa su criterio. Tengo ideas liberales, deseo por sentimientos humanitarios el mejoramiento de las clases trabajadoras, pero de eso al comunismo media un abismo. En mi corazón sólo cabe la bandera de la Invasión, no puede haber lugar para la bandera roja."

El Mundo, 4 de marzo de 1928.
Carta enviada al periódico y El Mundo y publicada en sección "Arreglando el Mundo".