"Seguidores de Chibás por la Vergüenza y la Dignidad"

     


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Respuesta al discurso de Fidel Castro del 3 de junio/98
por Raúl Chibás  Junio 12 de 1998

Señaló Fidel Castro: "En el Congreso (Nacional) estaba la gente más rica del país, la gente más corrompida, con las naturales excepciones, como era el caso del "Partido Socialista Popular" (Comunista).

"Recuerdo al Partido Ortodoxo, muy popular, con grandes simpatías, donde sin embargo, había ya, al mando del aparato político, grandes terratenientes...... la dirección de aquel partido muy popular estaba controlada ya en casi todas las provincias por aquellas maquinarias tradicionales. Surgía un partido popular y en poco tiempo nuestro sufrido pueblo lo veía caer en manos de terratenientes y millonarios. Esos constituían nuestro PARLAMENTO. ¿Qué podíamos esperar de aquellas instituciones?”

Fidel Castro 3 de junio de 1998

Referente a su alusión a la Unión Revolucionaria (PSP), hay que recordarle la historia de ese "digno" partido, el cual rompió la huelga obrera contra Gerardo Machado en el mes de agosto de 1933, la de 1935 contra Carlos Mendieta, se opusieron a las leyes sociales y anti-imperialistas de Antonio Guiteras, en la Asamblea Constituyente de 1940 los escasos delegados del PSP se negaron a condenar el ataque militar de Stalin, de acuerdo con Hitler, a la indefensa y heroica Finlandia. En los años 40 el PSP se entregó a Fulgencio Batista y éste los compensó con dos ministerios sin cartera ocupados por Carlos Rafael Rodríguez y Juan Marinello; Batista le dio el control de la Confederación de Trabajadores de Cuba (CTC) --hecho igualado por Fidel Castro, cuando después del triunfo de la Revolución le quitó la dirección de la CTC al 26 de Julio que lo había ganado en elecciones democráticas, para dárselo a los Comunistas del PSP. Las concesiones de Fulgencio Batista le permitieron al PSP tener algunos senadores y representantes en el Congreso Nacional.

Hay que recordar que el Partido Socialista Popular (Comunista), a través de su "Carta Semanal" criticó, como golpe puchista, el ataque al cuartel Moncada, y se opusieron a la huelga revolucionaria del 9 de abril de 1958, delatando a la policía batistiana a numerosos luchadores por la libertad, militantes de distintas organizaciones revolucionarias.

Hay que recordar que sólo a finales de 1958, empiezan a llegar a la Sierra, siguiendo a Carlos Rafael Rodríguez, maestros doctrinarios del Partido, cuya única misión fue dar lecciones de marxismo-leninismo a algunos guerrilleros de la Sierra.

Cuando se refiere al Partido Ortodoxo o sea, al Partido del Pueblo Cubano, manifiesta que era de "grandes simpatías" pero que "había ya al mando del aparato político, grandes terratenientes". Grave falsificación de la historia en las palabras de Fidel Castro. La dirección del Partido Ortodoxo era el Consejo Director Nacional, quien trazaba la línea política y doctrinal y en el que se encontraban representantes de todos los sectores democráticos y honestos de nuestra sociedad. Expresa que su líder y fundador --pero no menciona el nombre de Eduardo R. Chibás--,"denunciaba la corrupción política, las malversaciones, robos y otros vicios", pero "el Partido estaba controlado ya en casi todas las provincias por aquellas maquinarias tradicionales."

A pesar de estas lacras que señala Fidel Castro, es en ese mismo Partido en que él aspira a delegado por el barrio de Cayo Hueso en la ciudad de La Habana. Luego es postulado a representante por la provincia de la Habana para las elecciones del año 1952 que se malograron por el golpe de estado de Batista el 10 de Marzo de ese año. O sea, que si no llega a ser por esa razón, Fidel Castro hubiera podido llegar a ser miembro de ese "Parlamento" en unión de terratenientes y millonarios.

La verdad es que el régimen de Castro se ha tomado el trabajo de obliterar con la mayor saña todo el pasado glorioso de la gesta contra la corrupción política liderada por el Directorio Estudiantil Universitario de 1927 y 1930, con sus mártires Rafael Trejo, Pío Alvarez, Floro Pérez, Juan Mariano González Rubiera y tantos más que cayeron en la etapa de la lucha contra la dictadura de Machado y luego los que cayeron asesinados durante los regímenes dictatoriales de Batista. A todos los que no estuvieron a la orden del régimen stalinista se les borra de la historia o se les convierte en comunistas. Pero es que habría que borrar al mismo Fidel Castro aspirante a representante en 1952 en el Partido del Pueblo Cubano. Y, vamos a no confundir las cosas, esos luchadores no fueron comunistas, pero sí fueron contrarios a toda injerencia extraña en Cuba, ya fuera de los Estados Unidos, Rusia, o cualquier otro país. Pero esto se hacía sin odio. Ese odio extremista actual que ha polarizado a los cubanos y dificulta valorar con exactitud los problemas nacionales.

¿Cuál era el mensaje del Partido del Pueblo Cubano? Está resumido en el emblema del partido: "El emblema del Partido está formado por un sombrero guajiro con la escarapela mambí, simbolizando la lucha del campesino cubano por la liberación nacional, una rueda dentada con veinte dientes, que significan los últimos veinte años (1927.1947) de la lucha del pueblo por la independencia económica, la libertad política y la justicia social, seis radios que representan las seis provincias, una palma criolla que se eleva hacia el cielo, vertical, digna y altiva, sin dobleces ni torceduras, simbolizando el alto ideal, el pensamiento levantado, la conducta recta y el espíritu independiente de los cubanos rebeldes a la injusticia. Este símbolo representa nuestra firme decisión de poner la justicia, como quería Martí, tan alta como las palmas."

Hay que recordar que aunque él pretende falsificar la historia, ortodoxos fueron a la acción de Moncada y Bayamo, además de Fidel Castro, Abel Santamaría, Ernesto Tizol, Mario Muñoz, Haydée Santamaría, Jesús Montané, Juan Almeida, Pedro Miret, Efigenio Ameijeira, Oscar Alcalde, Mario Martínez Arará, etcétera. Fidel Castro llevó para la acción del Moncada el último discurso de Eduardo Chibás, completo, no el que enseñan ahora, en que le han suprimido la parte en que atacaba el comunismo internacional.

Castro reclutó en las oficinas del Partido Ortodoxo en Prado 109 a los jóvenes que lo acompañaron en el ataque del 26 de julio en la ciudad de Santiago de Cuba y en la de Bayamo. Posteriormente para continuar su lucha obtuvo la ayuda de valiosos ortodoxos, como Juan Manuel Márquez y Antonio López que cayeron cuando el desembarco del Granma.

Y qué hubiera sido del pequeño grupo de alzados sin la ayuda del campesinado de la Sierra Maestra y sin el respaldo económico de la clase media de Santiago de Cuba, Bayamo, Holguín, Manzanillo y de otros pueblos y ciudades de Cuba. El respaldo no sólo fue económico sino ofreció refugio a los combatientes, transportó en sus coches hombres y armas, a riesgo de su vida. Muchos sufrieron prisión o muerte por estas acciones. Jamás hubiera triunfado Castro sin esta cooperación leal y sincera.

Cuando se produjo el asesinato de Pelayo Cuervo el 13 de marzo de 1957 se cerraron todas las posibilidades de solución política honorable y estimé mi deber incorporarme a las guerrillas de la Sierra Maestra Fidel Castro era ortodoxo y sus declaraciones fueron siempre de contenido democrático.. Se le presentaba una oportunidad de lograr soluciones ansiadas por el pueblo cubano y traicionadas reiteradamente por los gobernantes de la nación. Dentro del pequeño conjunto de insurgentes, que no pasaban en julio de 1957 de 180 hombres mal armados, tuve la oportunidad de conversar ampliamente y percatarme de que en su mayoría o eran ortodoxos o sus padres escuchaban, comentaban o seguían el pensamiento de Eduardo Chibás. Allí. redactamos y firmamos junto a Fidel Castro y Felipe Pazos el Manifiesto de la Sierra Maestra, con un mensaje para la nación de libertad y justicia. Parece ser que Castro desea que no se sepa nada de ese importante documento que le dio legitimidad a la lucha armada y en el que Fidel Castro se comprometía a convocar elecciones libres al año de la victoria rebelde. Sin duda que el cordón umbilical de la Ortodoxia parece molestarle mucho a Castro en el momento presente.

En el poder, lo siguieron hasta la muerte Ortodoxos como Manuel Bisbé, Raúl Primelles, Leonardo Fernández Sánchez, Conchita Fernández, etcétera. Muchos otros Ortodoxos no están en Cuba porque justamente creen que no se puede apoyar un régimen dictatorial, oportunista, empecinado en mantenerse en el poder, cambiando a su antojo de sistemas económicos: comunismo a la rusa, comunismo a lo chino, sistema neo-liberal, nazi-fascista. Un sistema en que el dólar, tan odiado, se recibe con los brazos abiertos y los cubanos que no son de la elite o que carecen de parientes en el exterior, la inmensa mayoría, no pueden entrar en un hotel, un restaurante, una tienda, tienen que vivir con lo que le dan por la libreta, lo que todo el mundo sabe es morirse de hambre, o buscarse un trabajo por cuenta propia. Además para transportarse, montarse en un camello o una pesada bicicleta china.

El 16 de enero de 1959, a los pocos días del triunfo de la Revolución, en la tumba de Eduardo R. Chibás habló en forma elocuente Fidel Castro sobre lo importante del mensaje revolucionario de Chibás. Entre otras palabras elogiosas dijo:

"Pero hoy es como el resumen de toda la historia, la historia de la revolución, la historia del 26 de Julio, que tan ligado está a la historia de esta tumba, que tan ligado está al recuerdo de quien descansa en esta tumba, que tan íntimamente ligado está a la ideología, a los sentimientos y a la prédica de quien descansa en esta tumba, porque, debo decir que sin la prédica de Chibás, que sin lo que Chibás hizo, que sin el civismo y la rebeldía que despertó en la juventud cubana, el 26 de Julio no hubiera sido posible.

"Entre los jóvenes que seguían a Chibás se reclutaron principalmente combatientes. Si no hubiese existido aquella juventud, si no hubiese existido aquella prédica, si no se hubiera sembrado aquella semilla, no hubiese sido posible el 26 de Julio, que fue la continuación de la obra de Chibás, el cultivo de la semilla que él sembró en nuestro pueblo. Sin Chibás no hubiese sido posible la revolución cubana. Nos faltó su presencia física, todos la echamos de menos, todos decíamos una frase: 'Si Chibás estuviese vivo', y lo decíamos con amargura, como si hubiésemos perdido la esperanza y sin embargo, Chibás no nos había abandonado, Chibás estaba con el pueblo, Chibás estaba presente, su obra estaba latente en el pueblo, y sobre esa base se edificó la revolución triunfante que hoy está en el poder."

Y para los que sostienen que el Partido del Pueblo Cubano no se preocupaba por los campesinos, el siguiente escrito de Eduardo R. Chibás con fecha 8 de abril de 1951:

"Sobre los hombros del campesinado --principalmente del campesinado-- ha de asentarse y descansar la gran patria cubana del porvenir, la nación integral del futuro que propugna el Partido del Pueblo Cubano, hegemónica en la América Latina por su cultura, por su economía, por su posición geográfica y por sus antecedentes históricos. Propiciamos la reforma agraria integral: desde la tierra al mercado. Haremos extensivas a los trabajadores del campo las conquistas sociales de que disfrutan los trabajadores urbanos. Estableceremos un régimen de protección al campesino y a su familia, rehabilitando su vivienda actual, de modo que imperen en ella condiciones mínimas de higiene, estética y confort: piso de cemento, letrina sanitaria y pozo artesiano. E iremos, también, al exterminio de ese viejo mal que afecta dramáticamente a la familia campesina: el parasitismo intestinal, que diezma de año en año a la población infantil, o que desmedra, desde sus tempranos orígenes, al hombre del mañana.

"Nos proponemos llevar a cabo un reparto efectivo y planificado de tierras entre los trabajadores agrícolas, de acuerdo con la Constitución y con las leyes, rescatando las que sean del Estado --por eso propugnamos la creación previa del Catastro Nacional-- y comprando las que resulten necesarias, para distribuirlas entre los campesinos con un sistema de pagos a plazos largos. No regalaremos la tierra. Nada regalado es conveniente. Se aprecia mejor lo que se obtuvo decorosamente con el producto del esfuerzo propio. En fin, nos proponemos desarrollar un verdadero plan de fomento agrícola en beneficio de la nación, y del agricultor, en armonía con el lema ortodoxo: 'Los cubanos para Cuba'. A ese objetivo ha de servir, en grado sumo, las cooperativas agrícolas de producción, tan eficaces en otros países, y la creación de las cuales estimularemos y auspiciaremos desde el Poder.

"Nuestro pensamiento, fundamental y básico para impedir que las tierras cedidas al campesino se conviertan en eriales, tiende a la creación de un régimen orgánico permanente e integral de protección social, económica y financiera al campesino y al agricultor. Nada se ha conseguido ni se conseguirá con entregarle la tierra al hombre de campo, si no se le auxilia con los aperos de labranza, la semilla, los créditos refaccionarios, la dirección técnica agrícola y otros elementos indispensables para posibilitar su tarea y estimular su esfuerzo; si a la vez no se le garantiza un precio remunerativo para la cosecha, no se le brindan mercados seguros y accesibles, al par que justo, para sus frutos y no se le protege contra la pérdida o grave menoscabo de su producción, mediante el seguro de ella contra todo riesgo de sequía, plaga, huracán, etc. Por eso en el propuesto Código Cubano de Reforma Agraria, proyecto ortodoxo presentado por nuestro compañero el representante doctor Manuel Dorta Duque, creamos un sistema económico financiero de efectiva rehabilitación del campesino, apoyado, dirigido y auxiliado por un organismo oficial autónomo, de carácter técnico: el Instituto Nacional Agrario, que se encargue del asentamiento en tierras propias de los campesinos desplazados, les proporcione y facilite el uso de implementos y maquinarias agrícolas y de semillas. El Instituto Nacional Agrario les proporcionará a los campesinos regadíos y almacenes frigoríficos, situados estratégicamente; les facilitará, mediante la creación del Banco Agrícola, créditos refaccionarios; propiciará la conducción de los frutos al mercado con precios adecuados para los mismos y organizará la justicia campesina, no al estilo exhibicionista, sino de manera cierta y efectiva. De esta forma el agricultor se verá siempre protegido, desaparecerán los intermediarios esquilmadores y los garroteros, porque los préstamos se facilitarán a bajo interés y, en muchos casos, con el propósito de rehabilitación del campesino, aunque éste carezca de solvencia económica."

 


Respuestas del lector

Respuesta de Raul Chibás

06-16-98

En pocas palabras, ha hecho una radiografía de la época pre-castrrista, que resulta en extremo aleecionador, para aquellos que no tuvimos posibilidad de vivir ese proceso realmente histórico.

Su alumno de siempre,

Marzo Fernández Melón

 

Respuesta al artículo del Sr. Chibás de junio 98

07-11-98

Muy interesante para cubanos que no alcanzamos a vivir esas realidades con tanto detalle y que refrescan la idiosincrasia propia de defensa de la democracia de un pueblo que puede olvidar fácilmente cuando está sometido hace más de treinta años a un discurso único.

Es importante que estos artículos pudieran ser difundidos entre los cubanos de la isla, para que tuvieran la oportunidad de reconocerse en esos retos y si algún cineasta con deseos de hacer historia, podría llevar a la pantalla la vida de Eduardo Chibás, para que quedara como un material biográfico con los valores morales y éticos que no sólo tenía el indiscutible líder del Partido del Pueblo Cubano, sino , de las grandes diferencias entre esas ideas y las del poder totalitario que hoy enarbola Castro y sus imberbes seguidores.

Tito Liberto

 



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