Plegaria en pasado y en futuro por Lic. Noralis Rodríguez (Emily), Agencia de Prensa Libre Oriental
SANTIAGO
DE CUBA, julio de 1998
"Señor,
Señor, aquí estoy ante tu presencia, en tu casa
Señor, señor aquí estoy a tus pies
El alma revestida de pureza, más el corazón que ha padecido tanto
De rodillas el espíritu que alienta sólo por tu misericordia,
para pedir por los que sufrieron persecuciones,
mientras clamaban en el páramo de todas desventuras,
para pedir por los que fueron inmolados".
Estas
dulces palabras salen de lo más profundo del alma de una madre que ha
padecido sufrimientos por sus hijos y por los hijos de todas las madres
que arriesgaron sus vidas por liberar a un país de una dictadura
sangrienta, para sacar del hambre y la miseria a los campesinos, para
que la fe en Cristo se extendiera sin obstáculos por toda la Patria.
Pero
qué dolor, tantas madres enlutadas, tanto sufrimiento, para que
saliéramos de esta dictadura para entrar en otra disfrazada de grandes
obras por grandes héroes, para que un pueblo entero fuera engañado y
conducido por el camino del mal, para que el dolor fuera más dolor,
porque no sólo cayeron aquí, sino en tierras lejanas y mares profundos,
para que cada día en vez de sobrevivir fuéramos sobre muriendo.
¡Qué
traición a las plegarias de estas madres y a las madres que hoy que
continúan en el templo de Dios repitiendo aquellas mismas palabras!
"Señor,
así como tú naciste un día para salvar a la humanidad, haz que la
libertad nacida también en nuestra patria perdure por los siglos de los
siglos en honor del pueblo”.
“Señor,
que la paz se mantenga mientras alumbren las estrellas, mientras haya
una rosa que perfume los amaneceres, así también pídele a la Virgen de
la Caridad del Cobre, Madre, ayúdalos para que puedan cuidar
amorosamente las azucenas de la paz, para que la paz se perpetúe en la
Isla que nos regaló el mar, para que la paz no vuelva a ser herida por
la mano del hombre".
Estas
palabras de agradecimiento, pero más bien un mensaje de futuro, fueron
pronunciadas por la señora Lina Ruz, viuda de Castro (madre del actual
gobernante cubano Fidel Castro). Palabras que también son válidas en el
presente, para que construyamos realmente una patria libre y se asegure
la libertad en su sentido más amplio, que desde ahora se conciba una
estructura de gobierno sustentada por un programa que garantice el
cumplimiento de todas las aspiraciones de este pueblo.
Este
período ha sido aleccionador y nos ha demostrado a todos que no podemos
confiar demasiado, hay que ir pensando y sustentando las bases para un
gobierno futuro, conociendo que vamos a salir de un sistema que ha
inoculado la inoperancia, que ha destruido los valores morales,
socavando hasta la fe en Dios, que está repartiendo el poder económico
entre sus miembros a todos los niveles, los que en una estructura
posterior pueden interferir frenando el desarrollo de este país.
Por
todo esto, no basta todo lo que hasta hoy se ha hecho. Hay que hacer más
para que en nuestra Patria se obtenga de una vez y por todas, la ansiada
paz, el progreso social y el amor a Dios que proclamó aquella madre en
nombre propio y en nombre de todas las madres cubanas que sufrieron
antes y después. Porque hoy las madres cubanas se han visto en la
necesidad de recorrer su mismo camino por culpa de quien Lina Ruz tanto
imploró.
Ahora
nos parece imposible que de un vientre de amor y tanto fundamento
cristiano, haya salido tal fruto. La prolongación de la mano hiriente de
la cual esta madre nos habló, si realmente esos puros sentimientos eran
genuinos de su corazón. Si por su fe cristiana el Señor la llevó a algún
lugar de los cielos, sufra usted señora junto a nosotros, por el Caín
que nos legó y esta plegaria de nuestras madres de hoy, allí en el
Santuario del Cobre, tengan la compasión de usted y de nuestra Señora y
Patrona de Cuba, la Virgen de la Caridad del Cobre.
Nota:
Rogamos si alguien posee algún documento con la Plegaria original de la
Sra. Lina Ruz o sitio de la Internet que la contenga, favor hacérnoslos
llegar, pues sólo contamos con las referencias anteriores.