PARTIDO CUBANO DE RENOVACIÓN ORTODOXA

                 

"Seguidores de Chibás por la Vergüenza y la Dignidad"

QUIENES
    
 SOMOS

LOCALIZACION

HIMNO

EMBLEMA

PROGRAMAS

NOTICIAS

ACCIONES    
     CIVICAS

CARTAS
     ABIERTAS

ARTICULOS

OPINIONES

DOCUMENTOS

FOTOS

CONTACTENOS

PRECURSOR

PRENSA

LINK

INDEX


 

¿Existe realmente un grupo notable disidente dentro de Cuba?

Movimiento Libertario Cubano

Por regla general, nunca participamos en los "debates" que se generan en las listas electrónicas de debate sobre Cuba, en especial “Cuba-política”. Realmente, nos parece una verdadera pérdida de tiempo, sobre todo, por el bajo nivel de "discusión" que la caracteriza. Si continuamos suscritos a este foro específico, es porque muy de vez en cuando aparece un artículo concienzudo de algún compañero o la noticia de la formación de un grupo de oposición al castrismo un poco más a la “izquierda” del promedio.

La sordera y la incapacidad de comprensión y análisis de lectura, son una constante en este foro y, vale la pena destacar, que esta “sordera” no sólo es un rasgo particular de la mayoría de los anticastristas que en ella participan ¡No! también hemos encontrado una alta dosis de sordera e incapacidad de comprensión en las intervenciones de los paleros del régimen castrista. Y es lógico, si partimos de la premisa de que “los abuelos de las dos orillas” tienen la misma matriz ideológica: el nacionalismo. Y además, son producto de una cultura autoritaria y patriarcal, tan fuerte y arraigada como la cubana.  Por ende, los vástagos (nietos incluidos)  de ambos lados del estrecho no pueden desprenderse tan fácil de esta nefasta herencia.

Pero bien, no queremos desviarnos del tema, como suplicaba al final de su carta uno de los cipayos del castro-fascismo y pasemos al meollo:

No nos sorprende que sea tan pobre la  “reflexión” que hacen sobre la disidencia estos lamebotas del tirano ni que sólo arroje al debate interrogantes. La cultura es algo que se construye colectivamente y todos somos producto del medio en que nos desarrollamos. Por eso, cuando estos mercenarios del fidelísmo exponen los hechos que, según ellos,  dan por sentado su razón, sólo se ahogan en un mar de contradicciones –una vez más, producto del amamantamiento autoritario que han recibido-  y precisamente, en la pregunta que lanzan al foro va implícita la respuesta.

Realmente, nos da mucha gracia que “el problema” que más llama la atención de estos personajes es que griten “a cuatro voces que la disidencia está formada por muchos cubanos” e inmediatamente se preguntan “¿es acaso eso lo que se ve en las fotos tomadas en las reuniones de muchos de esos grupos disidentes? … ¿Se ve realmente en esas imagenes un número relevante de personas reunidas luchando (por) esos supuestos derechos que dicen defender? (…) Sin ofender, pero en cualquier velorio de este país uno puede encontrar más asistentes que en esta supuesta celebración”.

Dentro de la lógica autoritaria de estas personas, que entre paréntesis, es la misma del dictador (“conmigo o en mi contra”), aquí lo que se ejemplifica es la carencia de libertades bajo la dictadura fidelista. Como bien dicen “la verdad si no se ve no se comprueba” y con este claro ejemplo se ve y se comprueba. El fidelismo no es la única dictadura –para desgracia de la Humanidad- que se ha visto y comprobado sobre la faz de la tierra.

Pero ¡no se preocupen! no vamos a remontarnos a los comienzos de la “civilización” y hacer un recuento de oprobios. Echémosle un vistazo a las dictaduras más recientes. Ubiquémonos en tiempo y espacio. Por ejemplo, en los nefastos años del fascismo español, bajo la dictadura de Francisco Franco y preguntamos:

¿Existía realmente un grupo notable al que llamar oposición dentro de España? No, claro que no existía. El grueso de la oposición militante estaba en el exilio. El 90% de los miembros del PCE, de Izquierda Republicana, del Partido de Unificación Marxista, del sindicato anarco-sindicalista CNT, de la Federación Anarquista Ibérica, de las Juventudes Libertarias, etc., etc., etc., estaban en Francia, en México, en Argentina,  en Venezuela, en Cuba (antes de Castro). En el EXILIO.

La oposición dentro de España bajo el franquismo estaba, la mayoría, en la cárcel y, tres o cuatro gatos (como los que se ven en esas fotos de la oposición cubana), ya los muy quemados, los que habían estado presos y estaban perfectamente identificados por sus ideas por las corporaciones de seguridad eran los que hacían “oposición pública” y, desde luego, de manera muy pacífica y muy apegados a los muy pequeños espacios legales que le permitían medianamente expresarse.

Los pocos grupos que enfrentaban abiertamente el franquismo, lo hacían jugándose la vida y huyendo constantemente a Francia en busca de alivio para cargar las pilas y volver a entrar clandestinos Y ¿de dónde creen que les llegaba el dinero? Del exilio. Si no de dónde. Porque, precisamente en el exilio, las diferentes organizaciones de oposición que no podían accionar bajo la dictadura, tenían sus comisiones y comités de recaudación de fondos para continuar la lucha y financiar a aquellos que aún seguían enfrentando a la dictadura en el Estado español.

Durante la época negra del fascismo en Chile, bajo la dictadura de Agusto Pinochet: ¿Existía realmente un grupo notable al que llamar oposición dentro de Chile? No, claro que no existía. El grueso de la oposición militante estaba en el exilio. El 90% de los miembros del PCC, del MIR y, tantas otras organizaciones de oposición a la dictadura pinochetista estaban en Cuba, en Suecia, en Francia, en México, en USA. En el EXILIO.

La oposición dentro de Chile bajo la dictadura de Pinochet estaba, la mayoría, en la cárcel y, tres o cuatro gatos (como los que se ven en las fotos de la oposición cubana), ya los muy quemados, los que habían estado presos y estaban perfectamente identificados por sus ideas por las corporaciones de seguridad eran los que hacían “oposición pública” y, desde luego, de manera muy pacífica y muy apegados a los muy pequeños espacios legales que le permitían medianamente expresarse. Los pocos grupos que enfrentaban abiertamente la dictadura, lo hacían desde la clandestinidad, jugándose la vida y huyendo constantemente del país. Y ¿de dónde creen que les llegaba el dinero? Del exilio. Si no de dónde. Porque, precisamente en el exilio, las diferentes organizaciones de oposición que no podían accionar bajo la dictadura, tenían sus comisiones y comités de recaudación de fondos para continuar la lucha y financiar a aquellos que aún seguían enfrentando la dictadura en Chile.

Entonces cuando se preguntan “¿Existe realmente un grupo notable al que poder llamar disidencia dentro de Cuba?”, la respuesta es la misma que en España bajo la dictadura franquista y en Chile, bajo la dictadura de Pinochet: ¡No! claro que no existe. El grueso de la oposición cubana está en el exilio Y ahora, somos nosotros los que preguntamos ¿por qué no existe un grupo notable de oposición en Cuba? Pues por lo mismo que no existía en la España franquista ni en el Chile de Pinochet ni en la Argentina de Videla. Simple y llanamente: PORQUE NO HAY LIBERTAD, ni de asociación ni de reunión ni de expresión.

Por eso no hay oposición en Cuba. Y no sólo nos referimos a la oposición pro-yanqui o a la oposición católica que lucha permanente por reestablecer el imperio Vaticano y gobernar Biblia en mano o, a la oposición demócrata-representativa, que tanto les gusta exhibir a la dictadura castrista, No, también hablamos de la oposición libertaria y revolucionaria, que no cae en el simplismo de acusar a Castro de “comunista” sino que lo señalamos por su nombre y lo acusamos de reaccionario pequeño-burgués, de clasista, de sexista, de racista, de  nacionalista y de contrarrevolucionario. Lo acusamos de ser el sepulturero de la revolución libertaria cubana, de ser el freno de la revolución social latinoamericana, de erigirse a través de los aparatos de propaganda del régimen como una de las tantas salidas falsas que el Capital presenta a los desposeídos, a los oprimidos y explotados del planeta. 

Frente a todas estas falsas salidas los oprimidos deben retomar el sendero de la lucha solidaria e internacionalista y, en ese proceso de afirmación de clase comprobaran una vez más que la huelga, las asambleas vecinales, la organización horizontal  y antiautoritaria son armas valiosísimas contra el Capital y el Estado. Y cuando estas armas efectivas de los oprimidos comiencen a asumirse no sólo en Cuba sino de forma generalizada a lo largo y ancho del planeta, estaremos encaminando nuestros pasos hacia la verdadera emancipación de la Humanidad.

 

Convencidos estamos que no será fácil y que hay que enfrentar las múltiples caras del  politicismo: la socialdemocracia, el stalinismo, el maoísmo, el castrismo, el chavísmo y demás ideologías contrarrevolucionarias; pero sabemos que todas estas falsas salidas se irán cerrando a medida que se intensifique la crisis del Capital y, se consolide el movimiento real de los oprimidos, alejado de las reivindicaciones reformistas, de los tiranos mesiánicos, del populismo y afirme su Revolución Social destruyendo para siempre el Estado y la sociedad mercantil.