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Exigen
justicia, tras revelaciones de la Comisión de la Verdad.
La
Habana 17 de Agosto, Siglo XXI -
Muchos analistas y opositores a la nueva Junta de Gobierno dicen que
tras las revelaciones de la Comisión de la Verdad se desatará una
cacería de brujas, que será volver a los tiempos de los llamados
Tribunales Revolucionarios, en los comienzos del gobierno de Fidel
Castro.
Una de
las grandes preocupaciones pos Castro era el derramamiento de
sangre, sin embargo, durante los meses transcurridos desde el cambio
de gobierno, se puede considerar que los actos de represalias o
ajustes de cuentas relacionados con sucesos ocurridos durante el
pasado gobierno de Fidel Castro son insignificantes, todo el mundo
responsabiliza con los hechos a los pasados gobernantes.
Los medios de difusión masiva han jugado un papel determinante, ya
que con la publicación de miles de documentos y proyecciones
televisivas han podido demostrar ante la conciencia popular los
verdaderos responsables de sus tragedias personales.
A
pesar de lo planteado por el recién nombrado presidente de la
Comisión de la Verdad, quien aseguró que se actuaría con
responsabilidad y sin revanchismo, familiares y víctimas de abusos
y excesos del poder se prestan a presentar reclamaciones y denuncias
contra funcionarios, policías y miembros de los diferentes cuerpos
del Ministerio del Interior, incluyendo a
los órganos de la Seguridad del Estado. |
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Investigaciones preliminares de los centros de detenciones de los
cuerpos de inteligencia DTI y DSE, principalmente los provinciales,
como Villa Marista en la Habana, Versalles en Santiago de Cuba y el
de Guantánamo, mostraron serias evidencias de instrumentos de
torturas como, camas plegables, celdas tipo gavetas o de pie,
dispositivos eléctricos, criaderos artificiales de ratas y mosquitos
y mecanismos para el uso excesivo de temperaturas tanto frías como
calientes para castigar a los detenidos durante la fase de
instrucción.
Con estas evidencias la Comisión de la Verdad no podrá evadir su
responsabilidad en buscar y presentar ante los tribunales a los
culpables, dijo la madre de un joven que murió durante unos
interrogatorios en el Centro de Investigaciones de Versalles en
Santiago de Cuba.
La
mayoría de las personas abordadas al respecto señalan que,
independientemente de la responsabilidad que exista en los altos
funcionarios del pasado gobierno de Fidel Castro, los ejecutores de
estos actos deben pagar por sus crímenes, que no deben quedar
impune, pues sería un mal antecedente judicial. |