EL PRECURSOR

                 

PERIODISMO DE FICCION DE LA REALIDAD CUBANA

Inspectores de la ONU llegarán la próxima semana a Cuba.

La Habana 26 de Noviembre, Siglo XXI

El Consejo de Seguridad de la ONU dispuso mediante la Resolución 4121-X que inspectores nucleares de esa organización realizaran una minuciosa inspección en Cuba, después que se recibieran reiteradas denuncias de la existencia de material radio activo en lugares estratégicos de la Isla, desde los tiempos del gobierno de Fidel Castro.

Entre los sitios señalados como críticos se encuentra una vieja base de cohetes rusos, construida en la década de los 60 en El Guisazo, Boca de Mícara en Mayarí Arriba, hoy también conocido como Municipio II Frente, a unos 70 km de la ciudad de Santiago de Cuba.

Otro lugar muy señalado ha sido Juraguá, cerca de la ciudad de Cienfuegos, donde se estuvo construyendo una central electro nuclear y un reactor atómico estuvo en fase de terminación, que se cree haya podido contar con uranio enriquecido procedente de la antigua Unión Soviética.

Especialistas en la materia relacionan la actitud pasiva de los diferentes gobiernos de los Estados Unidos, con respecto al gobernante cubano, quien se mantuvo en el poder hasta la postrimería de su edad,

 

a una cuestión de seguridad nacional, al contar Cuba con un arsenal atómico capaz de comprometer una buena parte de la nación norteamericana.

Sucesivos gobernantes norteamericanos prefirieron dejar que Fidel Castro llegara al final de sus posibilidades en el poder y negociar después con sus sucesores, para evitar el estallido de una crisis que pusiera en riesgo la seguridad de la nación norteamericana.

El vocero de la Junta de Gobierno catalogó de positiva la medida, ya que la presencia de materiales atómicos constituye un peligro para la seguridad ciudadana, por tanto de detectarse estos materiales peligrosos, el actual gobierno cubano pide ayuda a las Naciones Unidas y a sus cuerpos especializados para emprender un programa que asegure la inmediata retirada de esos productos de alto riesgo.

El gobierno norteamericano no se ha pronunciado al respecto, pero se sabe que aprueba la media, aunque ha declinado comentar si tenía conocimiento de la presencia de material nuclear en Cuba durante el gobierno de Fidel Castro.