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La dictadura electrónica
Diosmel Rodríguez
La dictadura electrónica no es
más que la consumación de un hecho filosóficamente probado, “la razón es
la voluntad de la clase dominante hecha ley”. Si el proceso venezolano
no fuera tan trágico y comprometiera en el tiempo, al tan sufrido pueblo
cubano, se podría afirmar, que es un mal útil y necesario.
En un momento dado se alertó
sobre la premura que existía en Venezuela de revertir el proceso
autoritario, con lo que quedaba de libertad, ya hoy es casi tarde. Las
condiciones jurídicas y parlamentarias están dadas para poner en
práctica el postulado anterior, “la razón es la voluntad de la clase
dominante hecha ley”.
La efectividad de este
postulado se vio durante el proceso revocatorio contra Hugo Chávez, a
todas luces y sobradas razones hacían suponer que el presidente
venezolano perdería su mandato, hasta Fidel Castro había emitido su
acostumbrada teoría, de que las revoluciones no se cuentan. Sin embargo
la inteligencia cubana y sus ideólogos aplicaron la vieja estrategia e
hicieron, para cada una se su voluntad, una ley.
La decisión jurídica más
importa y parte fundamental del plan de conservación del poder, fue la
implementación del voto electrónico, bajo reglas y regulaciones que sólo
respondían a los intereses del gobierno en el poder, así nace por
primera vez una nueva modalidad de dictadura, la dictadura electrónica.
La reelección electrónica de
Hugo Chávez para el 2006 está asegurada, anque se tomarán decisiones
importantes durante este y su próximo mandato. La correlación de fuerzas
de las estructuras jurídicas ya corregidas a su favor y su mayoría
parlamentaria en la Asamblea Nacional permitirá la modificación de la
actual Constitución, que precisamente se hará con la aprobación popular
y las mismas maquinistas electrónicas utilizadas hasta ahora para los
procesos electorales.
Las modificaciones a la Constitución regularán los procesos
revocatorios de una forma diferente, respondiendo a los intereses del
gobierno, las leyes fundamentales sobre le derecho de propiedad, la
división político-administrativa y la modificación más importante, el
presidente de la nación podrá ser reelegido cuantas veces sea ratificado
por el pueblo en un proceso democrático de elección popular. Además se
aprobarán algunas condiciones para los candidatos contrincantes y se
pondrá a funcionar de nuevo la maquinita electrónica.
América Latina con una larga
dictadura chavista, de corte izquierdistoide no quedará curada, ni
tampoco la izquierda desmolida totalmente, pero ya para esa fecha la
dictadura cubana habrá terminado y entonces los males de la pobreza y la
injusticia social, tendrán que buscar nuevos culpables.
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