"Seguidores de Chibás por la Vergüenza y la Dignidad"

     


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Código de Ética y Conducta y otras consideraciones a tener cuenta en la formación orgánica del Partido Cubano de Renovación Ortodoxa.

El tratamiento jurídico a una persona que cometa un delito dentro de una organización no oficialista se hace complejo. No sería políticamente correcto llevarla ante el tribunal verduguista, pero tampoco sería de su competencia, y en muchos de los casos,  la absolverían como forma de socavar a sus adversarios, la oposición.

Muchas personas que delinquen dentro de las organizaciones opositoras, cuando se ponen al descubierto, recurren a la protección de las autoridades gubernamentales y se convierten en sus confidentes.

La imposibilidad de castigar las acciones negativas hace a las personas invulnerables jurídicamente. Las organizaciones opositoras y de la sociedad civil carecen de personalidad jurídica, no están bajo las regulaciones de las entidades públicas y por tanto, no se pueden auditar.

Las premisas anteriores ponen de manifiesto la necesidad de establecer, al menos por organizaciones, un Código de Ética, que si no castiga jurídicamente, pueda hacerlo moralmente. En el Partido Cubano de Renovación Ortodoxa se aplicará siguiendo la Doctrina Partidista de sus fundadores, con la célebre frase, Vergüenza contra dinero y que más tarde revitalizamos, con la Consigna: “Seguidores de Chibás por la Vergüenza y la Dignidad”.

La emigración política forma parte de la estrategia del gobierno cubano. El gobierno manipula la emigración, situándola como única alternativa de la oposición, que al asumirla como su principal propósito, consciente o no, la descalifica, haciéndola perder su razón histórica y moral. Al extremo que muchos opositores que cometen irregularidades, si el propósito le sirve para acogerse al Programa de Refugiados, o los recursos que la acción genera son utilizados para esos fines, se pasa desapercibido.

El PCRO no alentará la salida ilegal del país, ni la emigración política. Todo miembro que recurra a falsas evidencias, noticias tendenciosas para avalar la salida, comete fraude al Programa de Refugiado, lo que viola los principios básicos de honestidad de nuestra organización, lo que conduce a la toma de medidas disciplinarias severas y la puesta en conocimiento a la Oficina de Intereses de EE.UU del caso en cuestión para su respectivo análisis.

El Partido Cubano de Renovación Ortodoxa como estrategia establece revertir los efectos negativos de la emigración política. Las medidas que a continuación se proponen serán transitorias, válidas para esta etapa especial de lucha.

a) Los miembros del PCRO que se encuentran en trámites migratorios no pueden ocupar cargos directivos. Para los que ya se encontraban bajo este status al promulgarse estas medidas están en la obligación de trabajar con un homólogo, que sea capaz de compartir las responsabilidades y estrategias del trabajo y que no tenga como prioridad la salida del país. 

b) No se designarán por el PCRO personas para cargos dentro de los programas de la Sociedad Civil que muestren su intención migratoria. Cualquier caso anterior a estas medidas se acogerá al inciso (a)

c) Los miembros del PCRO, que siendo propuestos o durante la elección para un cargo de dirección oculten su intención migratoria, incurrirán en una falta disciplinaria grave, que conllevará a que se tomen las medidas disciplinarias según el caso requiera.

Los miembros del PCRO asumirán toda la responsabilidad ciudadana a despecho de la voluntad del gobierno en el poder, asumiendo las implicaciones jurídicas o penales que del ejercicio de sus derechos se derive, quien evada, abandone o incumpla con las tareas asignadas comete indisciplina de carácter grave.

El PCRO está comprometido con un trabajo civilista y público, todo miembro que actúe bajo evidencias de clandestinidad, que ponga en riesgo la organización, que con su actuar denote o infunda miedo a los demás, restándole objetividad a nuestro trabajo comete falta que tiene que ser evaluada de acuerdo a las implicaciones y consecuencias que de la misma se deriven.

El PCRO acoge en sus filas a todos los ciudadanos que estén dispuestos a luchar políticamente por implementar en nuestro país un Estado de Derecho, con justicia social. Sin embargo no podrá admitir en sus filas personas que por la característica de sus antecedentes penales, prácticas delictivas o dudoso comportamiento social pongan en riesgo el prestigio de la organización. Todo miembro que se detecte bajo estas condiciones será expulsado de la organización.

Todo miembro del PCRO que sea objeto de imputaciones sobre su conducta será considerado inocente hasta que no se demuestre lo contrario. De igual forma se considerará confiable hasta que no se demuestre lo contrario. Sin embargo el afectado comunicará a la instancia política correspondiente del caso - no hacerlo-  si tiene conocimiento de ello, constituye una indisciplina. Cualquier miembro que manifieste pública o privada cuestionamiento sobre algunos de sus compañeros, tendrá que comprobarlo. La organización está en la obligación de agotar todos los recursos para investigarlo. Toda acción difamatoria se considerará un acto de indisciplina grave.

La modestia es una virtud que debe imperar en los miembros del PCRO. Toda actitud prepotente, arrogante, autosuficiente y autoritaria conspira contra el liderazgo de quienes desempeñen cargos de dirección dentro del PCRO, cualquiera de estos rasgos es suficiente para ser considerado como una actitud negativa,  que de no corregirse a tiempo constituye motivo suficiente para la democión como dirigente.

Los bienes, recursos y medio básicos del Partido Cubano de Renovación Ortodoxa y de las organizaciones bajo su supervisión no podrán ser utilizados con fines lucrativos por ninguno de sus miembros, quien lo haga asumirá la responsabilidad que del caso se desprenda.